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La población de Costa Adeje no solo es uno de los tres principales destinos turísticos de Tenerife, con sus playas y calas de agua turquesa, su famoso parque acuático Siam Park o el avistamiento de ballenas y delfines. También es uno de los epicentros de la alta gastronomía de la isla, muy vinculada con una potente oferta hotelera, congregando a 1 Tres Soles, 3 Dos Soles, 7 Un Sol y 7 Restaurantes Guía Repsol en la edición 2026.
El último en sumarse a esta propuesta es el Royal Hideaway Corales Villas, el hermano pequeño del Corales Resort (Suites y Beach), el hotel con más Soles Guía Repsol de España (el trisoleado El Rincón de Juan Carlos, San Hô -que estrena este año los Dos- y Il Bocconcino -con Un Sol-). El Corales Villas abrió en marzo de 2025 junto al exclusivo club de golf de La Caleta. “El hotel ha sido diseñado por el arquitecto canario Leonardo Omar junto al reconocido K-Studio, especializado en interiorismo y con sede en Grecia. Contamos con 139 unidades alojativas entre habitaciones junior suites (con o sin acceso directo a piscina), deluxe suites y villas de dos y tres dormitorios, piscinas privadas, salón y cocina, para sentirse como en casa, pero sin las preocupaciones de la casa”, explica su directora Marta López.
Además del área wellness, gimnasio y dos espacios para el ocio de niños y adolescentes del que disfrutan los huéspedes, el imán que atrae a muchos clientes de fuera del hotel es la oferta gastronómica del Corales Villas, que se divide en los siguientes restaurantes:
“Un viaje por toda Canarias, centrándonos cada temporada, única y exclusivamente, en la despensa, el recetario y las técnicas que hacen singular a cada isla”. Esa es la invitación que hace el chef Eduardo Domínguez en Cráter Identidad Canaria (Un Sol 2026). La primera parada, que arrancó el año pasado y concluirá en 2027, es la isla de La Palma, de la que el chef tinerfeño siempre ha estado enamorado y con la que le une lazos familiares.
El tributo a La Isla Bonita profundiza en platos, productos y métodos de elaboración como la pimienta palmera, el trigo pelón, los tomates de La Galga, las judías mantecosas, las reinterpretaciones del escacho, la sopa de picadillo o el caldero de cherne o el uso de técnicas como la borrella, “que tiene su origen en los portugueses que trabajaban en la vendimia y cocían papas y boniatos enterrados en las ascuas de las hogueras y calor residual”, explica Domínguez, que cuenta con Andrés Romay como sous-chef.
En el menú La danza de los enanos desfilan pases como una ligera mousseline de millo fermentado en koji, tacos de caballa curada y ahumada, chayota (conocida también como papa de aire) encurtida y huevas de atún; el bombón de boniato y papa a la borrallera con demi-glace de sus pieles y una terrina de cerdo crujiente con puré de tocino salado y encurtidos de cebolla, manzana y pimienta; o el guiso de cabra con cremoso de almendra tostada, papada de cochino negro y calabaza en diferentes texturas, entre otros.
La bodega de Cráter, con más de 180 referencias, tiene una mirada, como no podía ser de otra manera, al archipiélago canario, un territorio con diez denominaciones de origen. “Invitamos a nuestros clientes, muchos de ellos de fuera de las islas, a que descubran unos vinos que combinan a la perfección con la identidad volcánica del restaurante”, apunta el sumiller y jefe de sala, Emilio Tortosa.
El fuego es el eje central de Bonfire. Alejandro Garrido, que pasó por las cocinas de Martin Berasategui en Lasarte y varias de las parrillas más afamadas de Euskadi, prepara en las brasas de brezo y haya diferentes pescados de lonjas canarias y peninsulares (cabracho, mero, lubina, rodaballo, bogavante…), así como espectaculares piezas maduradas de carne (picaña, solomillo, entraña, lomo bajo de wagyu o chuletón de buey), de los proveedores Okelan, Txoi Ushi y Discarlux.
Pero el trabajo en el que más está profundizado Garrido es la maduración de los pescados. “Aplicamos la técnica conocida como kombujime, una curación con alga kombu hidratada, y el sukibiki, que consiste en retirar las capas superficiales de la piel del animal y quedarnos con la más próxima a la grasa”, detalla el chef. Para tener todo bajo control, disponen de un madurador Stagionello, donde cuelgan las piezas durante varios días.
Así prepara un sashimi de lubina Aquanaria marinada una semana, salsa ponzu y crema de higo, con un crujiente de la piel con mojo rojo, paté de hígado del pescado y huevas. Le sigue una ventresca de atún madurada 15 días y envuelta posteriormente en grasa de txuleta, acompañada de yema curada, parmesano y ralladura del corazón con 3 meses de maduración. El hamachi (pez limón o medregal) con gazpachuelo, vinagre de remolacha e hinojo; el cabracho madurado con puré de papa bonita canaria y caldo de cangrejo blanco -que el propio Alejandro captura en las playas de Costa Adeje-; y la corvina con beurre blanc, garum y clorofila cierran el bloque con toques de brasa.
La sala, comandada por Rafael Rosales, dispone de unas estupendas vistas a La Caleta de Adeje. Con una clientela “mayoritariamente extranjera”, en la bodega no pueden faltar referencias de Rioja o Ribera del Duero, “aunque tratamos de dar a conocer los excelentes vinos canarios”, apunta el sumiller, como los que componen el maridaje ofrecido en nuestra visita: Palo Blanco, 100% listán blanco, y Migan, listán negro, ambos del proyecto Envinate; La Batista, un malvasía aromática procedente de esa viticultura heróica de La Palma que practica la bodega Llanos Negros; o la malvasía dulce Aromas de Altos de Trevejos, con viñedos a 1.300 metros de altitud en las faldas del Teide.
A mediodía, Garrido sugiere en Materia un pool bar “un poco diferente, con finger food, sándwiches, arroces a la llauna y productos del país a la brasa”. Entre los bocados, el tartar de tomates ahumados y deshidratados sobre pan brioche y yema curada; el bao de calamares crujientes, alioli de humo, gel de ponzu y semillas de sésamo; o las siempre demandadas croquetas de jamón.
Entre los top que resalta el cocinero están el bikini de lubina madurada y ahumada con caviar y queso crema; un lobster roll “en el que con la carne de las pinzas y patas del bogavante hacemos el relleno, el cuerpo lo pasamos por la brasa, con un toque de grasa de txuleta, y con sus corales preparamos una mayonesa”; o los arroces a la llauna de hongos y mini verduras, de carabinero de La Santa, de lubina canaria madurada o de lomo bajo con dos semanas de maduración en cámaras propias.
De la parte líquida se encarga el bartender Yoni Mesa, con una propuesta “más refrescante y no muy alcohólica, con clásicos como la paloma, el porn star martini o el dark and stormy. Todos los trabajamos con secos elaborados por nosotros en barril, al igual que nuestras sangrías caseras de grifo, las limonadas o los cócteles sin alcohol”.
Tras la hora del almuerzo, el mismo espacio de Materia Pool Bar se transforma en Materia Elemental. Es el momento de disfrutar de la coctelería de autor de Yoni Mesa con el atardecer cayendo sobre el Atlántico en el horizonte. “Trabajamos con la reinterpretación de algunos clásicos, pero jugando con el mundo de los elementos naturales: tierra, fuego, aire y agua”, explica Mesa, responsable también de la coctelería de Maresía (Solete) y B-Heaven Macusamba, todos del grupo Barceló Tenerife.
El Tierra es una ginebra menorquina, con toques de enebro, remolacha, fresa, genciana y bitter. El Fuego es una versión del Old Fashioned “en el que sustituimos el bourbon por ron canario con 22 años en barrica, una melaza de plátano picante y licor de chipotle”. Para el pisco sour, que representa el elemento Aire -“por aquello de que algunos viñedos de pisco en Perú se llegan a cultivar cerca de los 3.000 metro de altitud”-, se juega con cordiales de lima, limón y coronado con una nube de merengue de coco. Por último, con más contundencia e inspirado en un Manhattan, el Agua es un combinado de whisky Islay, brandy de Jerez, alga kombu e higo balear.
Para los cócteles sin alcohol confeccionan mieles y vermuts caseros, que parten de una base de vino canario, y personalizan con diferentes botánicos, incluyendo pimienta palmera, lavanda, pomelo, flor de hibisco o el mismo gofio.
HOTEL ROYAL HIDEAWAY CORALES VILLAS - C. Alcojora, s/n. Costa Adeje (Tenerife). Tel: 971 928 021
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