Establecimientos gastrónomicos más buscados
Lugares de interés más visitados
Lo sentimos, no hay resultados para tu búsqueda. ¡Prueba otra vez!
Añadir evento al calendario
“¡Cómo ha cambiado ir de camping!”. Este es uno de los comentarios que los hermanos Toño y Nacho Huget reciben habitualmente de sus clientes. Ellos son los propietarios del Camping Alquézar, situado apenas a un kilómetro de esta bella localidad oscense. El halago no es por quedar bien. En 2022, Alquézar fue elegido por la Organización Mundial del Turismo como uno de los 32 mejores pueblos turísticos del mundo, por su belleza y su compromiso con la sostenibilidad y el impulso al turismo rural.
Pocos escenarios hay mejores para disfrutar de un camping -tal vez son comparables en el Pirineo oscense los del entorno de los valles de Ordesa o de Benasque-, pero en este rincón de la Sierra de Guara se siente una energía especial. Llama la atención lo camuflado que está. Desde la zona de recepción, apenas se distinguen los bungalows, las parcelas y los alojamientos de Kampaoh, que han sido los últimos en llegar. En ellos, la estancia se asemeja a la de un hotel por atención y servicios, pero sin perder la esencia de lo que supone el contacto estrecho con la naturaleza.
Cuando se acerca la primavera, lo primero que se percibe en este camping es la belleza de los almendros en flor; luego toman el relevo los lirios, y el tapete verde se va poblando de más flores junto a una gran colección de encinas, carrascas y olivos centenarios. El camping se levantó hace más de 20 años en el interior de un bosque, así que está totalmente integrado en la naturaleza. No puede haber mejor acompañamiento para los clientes que la sombra de estos árboles y los trinos de los pájaros que disfrutan de alojamiento gratuito en las ramas.
Mientras recorremos las instalaciones, los hermanos Huguet cuentan que asumieron el reto de su puesta al día sobre la sólida base de estos argumentos: “En España tenemos bastantes plazas de camping, pero muchas menos que en Europa, a pesar de nuestro magnífico clima; desde la pandemia, el deseo de un contacto estrecho con la naturaleza es una evidencia y, además, es un buen momento, porque está habiendo una transición del camping familiar a propuestas más ´hotelizadas`, que incluyen desde el cambio de toallas o sábanas al servicio de limpieza en los alojamientos que no son parcelas”. “Es como dormir en un hotel, pero en mitad del bosque”, concluyen.
Casi todos los bungalows de madera, los más antiguos, tienen olivos centenarios en su perímetro. No es un árbol que dé mucha sombra, pero la poda se hace buscando este objetivo y no tanto la producción de aceitunas. Es el rincón con la energía más especial. Los bungalows tienen una o dos plantas y admiten hasta seis personas. Entre las mejoras que se han incorporado recientemente está su climatización. Este detalle tiene que ver con el hecho de que el Camping Alquézar abre todo el año, una rareza en este sector, ya que en España es difícil encontrar alguno abierto entre noviembre y febrero.
“Durante estos meses, apenas hay clientes de parcelas, pero sí de bungalows; por eso también hemos ampliado las opciones de Kampaoh, para ese público de invierno”, comentan los hermanos. Así que, claro, la calefacción y el aire acondicionado son imprescindibles. En cualquier caso, es entre abril y octubre cuando la vida de camping se siente intensamente, con la presencia de más de 500 personas en verano.
Junto a los bungalows clásicos hay siete tiny house,, de diseño moderno y funcional, para una estancia diferente. Son la novedad de este año. La versión para dos personas es una minicasa que no llega a los 12 metros cuadrados, pero donde se aprovecha el espacio al milímetro con cama, cocina, aseo con ducha… Está totalmente equipada. En la familiar, las dos camas individuales se ubican en un altillo. Todo un prodigio de diseño e interiorismo.
Cualquier camping dejaría de serlo si apenas prestase atención a las parcelas donde se asientan tiendas, autocaravanas, furgonetas y cámperes. No es el caso. Hay un centenar, y representan la forma más clásica y auténtica de vivir esta experiencia. Durante la visita, a mediados de abril, todavía no había muchas ocupadas. Esa tranquilidad, precisamente, es la que suelen buscar clientes como un joven que, aprovechando el buen tiempo, dedica unos minutos a la meditación en una de las zonas de esparcimiento. No es la única que existe, porque alrededor de la piscina también se ha creado un espacio nuevo, y lo próximo en llegar va a ser un rincón para la observación de las estrellas en la parte más alta y con menos contaminación lumínica.
¿Te imaginas un camping sin tener que cargar con nada? Así es como se trabaja el marketing de las tiendas y cabañas de madera totalmente equipadas de Kampaoh. Están en un extremo aterrazado del recinto, sobrevolando el bosque de encinas y olivos. Desde la parte más baja, se observan los 41 alojamientos nuevos, con tiendas que responden al concepto de glamping y pequeñas casitas de madera. El lugar está bastante despejado de árboles. “En los últimos tres años hemos plantado muchos, además de mil hiedras, para que vayan tapizando el terreno, arbustos y zonas verdes que irán creciendo y cambiando el entorno”, asegura Nacho Huguet. Pero, claro, todo requiere su tiempo.
En cualquier caso, quizá sea bueno que los árboles no crezcan demasiado, para no tapar las impresionantes vistas que hay desde esa zona: en un altozano, el pueblo de Adahuesca; a la izquierda, la naturaleza salvaje de la Sierra de Guara y la comarca del Somontano, intuyendo que a más de 30 kilómetros de distancia está Monzón, y a la derecha, la Sierra, el Tozal y el Cabezo de Guara.
La idea de un camping asociado al glamour. Esto es lo que sugiere el término glamping del proyecto de Kampaoh. El modelo de tienda de lona, denominado Emperador Junior, está pensado para dos o cuatro plazas y se asienta sobre una plataforma de madera. Es lo más parecido a una tienda de campaña clásica, pero con muchas comodidades, como camas con somier, edredones, sábanas, toallas, menaje de cocina, nevera de playa, tomas eléctricas... Eso sí, no hay baño en el interior. Ni calefacción, ni aire acondicionado. Sería como perder la esencia de un camping.
La propuesta la completan tres modelos de bungalows de madera de Kampaoh -Tiny Yuca, Play y Dream-, pensados para dos y cuatro personas. El primero es ideal para una escapada de pareja; el segundo tiene la singularidad de dos camas dobles, una en la planta baja y otra en un altillo, que se conectan a través de un tobogán; mientras que lo más especial de la Tiny Dream es una bañera al lado de un gran ventanal, para contemplar las hermosas vistas mientras se disfruta de un baño relajante.
El complemento perfecto a la tranquilidad y el confort de esta propuesta es Alquézar Aventura, o lo que es lo mismo, el turismo activo. Hay una oficina en el camping y en ella se pueden contratar los servicios que ofrece esta empresa. Sobre todo, dos de las actividades que más turistas atraen a la Sierra de Guara: el descenso de barrancos y las vías ferratas con guías. “Este año también hemos incorporado el alquiler de bicicletas eléctricas para hacer rutas por la zona; eso sí, muy tranquilas, ya que lo nuestro es el turismo familiar”.
En el interior del recinto, el restaurante Las Melias es el lugar perfecto para reponer fuerzas. Lo lleva una familia que tiene clara la apuesta por los productos de temporada y de cercanía, como la longaniza de Graus o el tomate rosa de Barbastro, “que sólo ofrecemos en verano, durante los meses en que llega el auténtico tomate cultivado en la comarca”. Por supuesto, se aliña con el aceite que se obtiene de las aceitunas que se cosechan. No hay una producción grande como para ponerla a la venta, pero se utiliza en el recetario de los menús y la carta.
La terraza de la cafetería y el restaurante está en un lugar privilegiado; sobre todo, para contemplar las puestas de sol. Tiene muchos seguidores, y no sólo clientes alojados, ya que se acerca bastante gente desde Alquézar. Y, mientras unos van y otros vienen, los olivos centenarios ahí siguen, imperturbables al paso del tiempo y ofreciendo un regalo que no tiene precio: su reconfortante sombra.
CAMPING ALQUÉZAR. Ctra. Barbastro s/n. Alquézar, Huesca. Tel. 974 318 300
En general... ¿cómo valorarías la web de Guía Repsol?
Dinos qué opinas para poder mejorar tu experiencia
¡Gracias por tu ayuda!
La tendremos en cuenta para hacer de Guía Repsol un lugar por el que querrás brindar. ¡Chin, chin!